Vincent van Zalinge

¿Sabes que puedes potenciar tus genes? Los genes no son auto-emergentes; no deciden expresarse o no porque sí. La manifestación del material genético viene determinada por cambios en la expresión del ADN según factores del ambiente.Tu estilo de vida dicta a tus genes la decisión de expresarse en forma de enfermedad o de salud.

Esto que llamamos Epigenética, o la influencia del ambiente en la expresión del ADN, ha funcionado a lo largo de siglos y milenios de evolución del ser humano. Te pongo algunos ejemplos:

  • la codificación de la amilasa salival, la enzima encargada de digerir los almidones: su número de copias aumentó cuando se incrementó la cantidad de almidones de los cereales en la dieta;
  • la tolerancia a la lactosa que (algunos) portamos en la actualidad y nos permite digerir la lactosa es resultado de la ventaja evolutiva de un clan familiar de lo que hoy es Escandinavia: una mutación del gen de la lactasa permitió conservar su expresión y así poder seguir digiriendo el azúcar de la leche más allá de la infancia;
  • o el grupo sanguíneo, que fue apareciendo a lo largo de la evolución en respuesta a las condiciones alimentarias y ambientales que regían en la época y el lugar correspondiente, y por eso cada grupo sanguíneo reacciona de manera distinta a los alimentos a los que está adaptado epigenéticamente.

Potencia tus genes

Estos cambios epigenéticos en la expresión del ADN según factores del ambiente son más dinámicos que los cambios genéticos y por eso pueden darse también en breves períodos de tiempo:

  • en hijos de mujeres que habían sufrido la hambruna de Holanda de principios del siglo XX surgió un genotipo ahorrador que les permitió sobrevivir a la escasez.
  • el estrés materno cambia el patrón de metilación -uno de los mecanismos epigenéticos- en las células del hipotálamo del bebé en formación y condiciona el control futuro de funciones viscerales y endocrinas como la temperatura, la conducta alimentaria, el apareamiento o la agresión.
  • la mayoría de tus genes implicados en la longevidad pueden ser potenciados cuando comes bien, descansas y haces ejercicio físico.
  • la dieta cetogénica y el ayuno reducen la expresión de genes implicados en la inflamación.
  • las radiaciones electromagnéticas emitidas por el teléfono móvil y otros dispositivos electrónicos alteran algunos de los genes que codifican los canales iónicos de la membrana celular, por los que entran y salen iones como el calcio, el sodio y el potasio, por ejemplo, y que son fundamentales para el correcto funcionamiento de la célula nerviosa, la contracción muscular o el latido cardiaco. 

Según la dieta que eliges y el resto de hábitos de tu vida, puedes llevar a tus genes hacia la enfermedad o hacia la salud. Opta por alimentos sanos, buenos hábitos de vida, haz ejercicio, descansa… y ¡potencia tus genes!