El pomelo y los medicamentos - Dra. Isabel Belaustegui

El pomelo es uno de los alimentos estrella para mantener la salud del hígado. Y en ese poder de interactuar con el metabolismo hepático radica precisamente un riesgo para la salud de las personas que toman medicamentos.

El pomelo es una fuente natural de vitamina C, fibra, potasio, pectina, y otros nutrientes esenciales para la salud. Quizá su poder antioxidante sea el responsable de proteger a las células del cuerpo contra un daño o a reducir el colesterol.

Los beneficios del pomelo

El pomelo ayuda a reducir los niveles de colesterol, la arterioesclerosis, la obesidad, algunas enfermedades de la piel como el acné o la psoriasis y algunos tipos de cáncer. Las semillas de pomelo ayudan a combatir infecciones causadas por bacterias, virus y hongos. Y su aceite se puede aplicar sobre la piel para combatir la fatiga muscular y la piel grasa o fortalecer el cabello.

Sin embargo, es un fruto que debes consumir con precaución si estás tomando medicamentos. Las interacciones del pomelo y los medicamentos están bien documentadas. Ten en cuenta que la composición química del pomelo varía según la especie, las condiciones de cultivo y el proceso que se utiliza para extraer el jugo, por lo que puede haber variaciones en sus efectos sobre el organismo. Te cuento lo que está recogido en la literatura científica y creo que puede resultarte de interés.

Si tomas medicamentos es conveniente que sigas leyendo. El zumo de pomelo interactúa con una larga lista de medicamentos.

El pomelo y los medicamentos

Se han descrito 5 mecanismos por los que el pomelo interfiere con el efecto de los medicamentos: 1) disminuye la rapidez con que el organismo metaboliza el medicamento en el hígado, 2) interfiere con los canales iónicos de la membrana celular, 3) aumenta la absorción del medicamento por el organismo, 4) disminuye la absorción del medicamento por el organismo y 5) interfiere con la activación del medicamento en el organismo.

  • Algunos medicamentos son modificados y descompuestos por el hígado mediante un sistema conocido como citocromo P450. El zumo de pomelo puede interferir con este sistema y disminuir la rapidez con que el hígado descompone algunos medicamentos. Por eso, comer o beber pomelo mientras se están consumiendo algunos medicamentos puede aumentar los efectos de éstos o agravar sus efectos secundarios. Es lo que ocurre con medicamentos como atorvastatina, simvastatina, lovastatina, carvedilol, cisaprida, clomipramina, dextrometorfano, halofantrina, escopolamina, benzodiacepinas (diazepam, midazolam, triazolam), metilprednisolona, praziquantel, quinidina, sildenafilo (Viagra), eritromicina. Algunas investigaciones sugieren que las mujeres posmenopáusicas que consumen un litro o más de jugo de pomelo cada día tienen un 25% a 30% más de probabilidades de desarrollar cáncer de mama debido a que el zumo de pomelo disminuye la descomposición del estrógeno en el cuerpo y podría aumentar sus niveles en sangre; se necesitan más investigaciones para confirmar estos hallazgos. Hasta que se tenga más información, evita beber cantidades excesivas de zumo de pomelo, especialmente si tienes cáncer de mama o un mayor riesgo que lo normal de desarrollar de cáncer de mama.
  • Lo mismo ocurre con los medicamentos que actúan sobre canales de calcio o de otros iones situados en la membrana celular, como fármacos empleados para el control de la tensión arterial (nifedipina, verapamil, diltiazem, isradipina, felodipina, amlodipina), bosentan, celiprolol, etopósido, fexofenadina, antibióticos de fluoroquinolonas, gliburida, irinotecan, metotrexato, paclitaxel , saquinavir, rifampin, algunas estatinas, talinolol, torsemida, troglitazona y valsartán.
  • El zumo de pomelo puede aumentar la cantidad del fármaco que es absorbida por el cuerpo, aumentando así sus efectos o los efectos secundarios adversos. Es lo que ocurre con amiodarona, carbamacepina, ciclosporina, nilotinib, metadona, terfenadina, texofenadina, fluvoxamina, saquinavir.
  • O lo contrario: el pomelo puede disminuir la cantidad de fármaco que es absorbida por el cuerpo, reduciendo así su eficacia. Es lo que ocurre con etopósido y levotiroxina.
  • Se ha observado un quinto mecanismo por el que el pomelo puede interferir con los medicamentos. En algunos casos, el hígado metataboliza un fármaco para que funcione. El pomelo puede interrumpir este efecto y reducir la eficacia del medicamento, como ocurre con losartán.

Como ves, la lista es larga y compleja y se sigue ampliando. Si quieres saber más puedes consultar la página de Medline para el consumidor. Verás que hay numerosas referencias bibliográficas que apoyan estas recomendaciones.