La teoría del metro cuadrado - Dra. Isabel Belaustegui

A lo largo de los años he conocido el poder del metro cuadrado. Yo, que quería salvar al mundo, descubrí que a la que tenía que salvar era a mí misma. Y hacerme feliz, ocuparme de mi metro cuadrado. Hacer que brille lo más posible porque desde ahí, en un efecto dominó, voy contagiando a otros. Y esos otros empiezan a brillar y a iluminar su metro cuadrado. Y empiezan a contagiar a los de su entorno. Y, poco a poco, metro a metro, se va llenando un pueblo, una ciudad, un país… el mundo.

La sociedad no es algo abstracto ajeno a nosotros. Nosotros somos la sociedad.

Cuidar día a día la alimentación, la actividad física, el descanso, las relaciones sociales… la salud en sus pequeños detalles, nos proporciona una vida más sana. Disponemos de oportunidades a diario para elegir lo que nos hace más sanos, a nivel físico, mental y emocional. ¿Qué alimentos elijo? ¿A qué actividades dedico mi tiempo? ¿Cómo vivo? ¿Cómo me relaciono con otros? ¿Y conmigo misma? Según lo que decida, haré brillar más o menos mi metro cuadrado. Es una gran responsabilidad: en mi mano está brillar y contagiar a otros y hacer posible una sociedad más sana.

Ya lo dijo Mahatma Gandhi: “Sé el cambio que quieres ver en el mundo”. ¡Nada más!