Cómo influye la alimentación en el embarazo - Dra. Isabel Belaustegui

La alimentación puede ayudar a satisfacer las necesidades de la mamá y el bebé en cada fase de la gestación y contribuir a que el embarazo transcurra con mayor facilidad. 

La alimentación en cada fase del embarazo

Por ejemplo, en el primer trimestre del embarazo hay una mayor demanda de sales minerales para construir los nuevos tejidos en formación. Por eso el cuerpo pide más alimentos salados, secos y crujientes.

Si estás embarazada, tu dieta debería basarse entonces en:

  • cereales integrales (siempre que sea posible, de producción ecológica),
  • verduras, sobre todo de raíz (zanahoria, nabo, rabanito), redondas (cebolla, col, coliflor, calabaza) y de hoja verde (perejil, berros, hojas de nabo),
  • pescado,
  • legumbre,
  • frutas de la estación,
  • frutos secos,
  • semillas,
  • algas,
  • aceites de primera presión en frío,
  • bebida de cereales (arroz) o de frutos secos (almendra o avellana), infusiones y tés sin estimulantes,
  • condimentos salados de buena calidad (miso, tamari, sal marina sin refinar).

Por el contrario, en el tercer trimestre del embarazo necesitarás una dieta que te aporte energía ligera, que favorezca el relax y la apertura para facilitar el próximo proceso del parto. En este momento te conviene reducir los condimentos salados y la cantidad de alimentos grasos, como frutos secos y semillas, y aumentar el consumo de frutas de temporada (que pueden cocinarse ligeramente en forma de compota, por ejemplo).

Llegado el momento del parto, tendrás que evitar los alimentos extremos: azúcares rápidos, chocolates, helados, pasteles, comida y bebida frías, especias, carne roja, embutido, queso, huevos, fritos, horneados y aperitivos salados. Y podrán ayudarte a la recuperación tras el parto el zumo de melocotón o la leche de arroz, de avena o de almendras para una buena re-hidratación; o, si te sientes agotada y débil, la sopa casera de verduras y miso.

Cómo influye la alimentación en el embarazo - Dra. Isabel Belaustegui

Los alimentos perjudiciales durante el embarazo

Durante el embarazo debes evitar los alimentos crudos, por el riesgo de transmitir agentes patógenos. Si estás embarazada prepárate a decir “¡hasta luego!” (sólo serán unos meses, ¡tranquila!) a la carne cruda o poco cocinada, el embutido (excepto el jamón de york, pues está cocido), el pescado crudo (incluido el sushi), los huevos crudos (¡atención a la mahonesa!), patés y foies caseros, quesos sin pasteurizar (camembert, brie, azul, feta, fresco) o los germinados. Todos estos alimentos pueden transmitir infecciones importantes, como la listeria, la salmonella, la escherichia coli o el toxoplasma gondii, que pongan en riesgo el embarazo o la salud del futuro bebé.

En esta línea, es importante recordar que hay que lavar muy bien las hortalizas que se utilicen para preparar una ensalada pues también pueden ser la vía de transmisión de bacterias, parásitos y virus (hepatitis). Y si hay dudas respecto de la higiene de un restaurante, por ejemplo, será mejor pedir un plato de verdura cocinada (¡la verdura a la plancha es una alternativa más segura riquísima!).

Y recuerda que los ahumados y marinados se preparan a partir de alimentos crudos, por lo que también se quedarán por un tiempo apartados de la dieta.

Otro alimento que hay que evitar durante el embarazo son los pescados grandes, como el atún, el pez espada o el tiburón. Los metales pesados, como el mercurio, se concentran en la carne de estos peces y pueden causar daño renal en las mujeres embarazadas y daño del sistema nervioso, del pulmón, del riñón, de la vista y la audición en el bebé.

Durante el embarazo hay que decir adiós a las bebidas alcohólicas. Es mejor no beber ni una gota de alcohol pues éste interfiere con la absorción y el metabolismo de diferentes minerales que intervienen en reacciones metabólicas cruciales para el desarrollo del feto.

Y reducir el consumo de café y otros excitantes, como el té, el chocolate o refrescos de cola, que pueden aumentar el riesgo de aborto y de bajo crecimiento del bebé.

Los alimentos ideales durante el embarazo

La dieta de la embarazada debe basarse en alimentos naturales y ricos en nutrientes vitales, como las verduras, los cereales integrales, las legumbres, el pescado, las algas, los frutos secos, las semillas, las grasas saludables (aceitunas, aceite de oliva, aguacate, aceite de coco) y el agua de manantial. Y dar prioridad a alimentos específicos en cada etapa de la gestación según las necesidades concretas.

Además, contamos con alimentos “estrella” que pueden ayudar a resolver problemas comunes del embarazo, como:

  • el jengibre para aliviar las náuseas,
  • el té kuzu y la ciruela umeboshi para aliviar el ardor de estómago,
  • el té bancha y el tamari para las contracturas musculares,
  • un remedio baratísimo y eficaz contra el estreñimiento: masticar. ¡Cómo comemos también es parte de la Nutrición!

Come bien y aprovecha las ventajas de una buena dieta para favorecer al máximo este proceso único y maravilloso del embarazo.