La dieta según el grupo sanguíneo - Dra. Isabel Belaustegui

Desde mediados de los años ´90 del siglo XX sabemos que comer y beber de acuerdo a nuestro grupo sanguíneo también puede ayudarnos a prevenir diversas enfermedades crónicas o a conseguir una mejoría significativa de las que ya han dado la cara. Y ésta es la base de la famosa dieta según el grupo sanguíneo del médico estadounidense Dr. Peter J. D´Adamo, que propone armonizar la alimentación con el grupo sanguíneo de cada persona.

Es algo conocido que el grupo sanguíneo tiene una importancia decisiva para una transfusión de sangre por la que donante y receptor deben ser, si no del mismo grupo sanguíneo, sí al menos de grupos sanguíneos compatibles. Existen 4 grupos sanguíneos diferentes, que se denominan O, A, B y AB según la presencia de marcadores específicos en la membrana de las células sanguíneas. Si los marcadores de las células que han alcanzado el torrente sanguíneo son los mismos que suelen llevar sus propias células, el sistema inmune tolera su presencia y reina la paz. Pero si el individuo recibe una transfusión de sangre no compatible, su sistema inmune reconoce como extraños los marcadores de esas células y convoca a su ejército para destruir al enemigo mediante la producción de anticuerpos específicos.

La dieta según el grupo sanguíneo - Dra. Isabel Belaustegui

Antígenos y anticuerpos específicos para cada grupo sanguíneo

Hasta hace poco tiempo parecía que la trascendencia del grupo sanguíneo terminaba ahí. Sin embargo, hoy se sabe que el grupo sanguíneo está implicado también en la eficacia de nuestras defensas frente algunos gérmenes patógenos.

La dieta según el grupo sanguíneo

Basándose en esta teoría, el Dr. D´Adamo desarrolló la tesis científica de que los sujetos de distintos grupos sanguíneos reaccionan de distinta manera ante distintos alimentos, pues son igualmente sustancias venidas del exterior que pueden suponer una amenaza para nuestro organismo.

Igual que las células sanguíneas, también los microorganismos cuentan con marcadores específicos que sirven de señal para activar o no la respuesta defensiva por parte de nuestro sistema inmune. En el caso de los alimentos esos “sombreritos” diferenciadores son unidades proteícas llamadas “lectinas”. Podríamos decir que las lectinas son proteínas que imprimen carácter a los alimentos que ingerimos, en virtud del cual el sistema inmune decide tolerar esas sustancias o combatirlas.

Dieta según el grupo sanguíneo - Dra. Isabel Belaustegui

Comparación entre el complejo C1 de la vía clásica del sistema del complemento y los dos reconocedores de la vía de la lectina y sus proteinas cooperadoras (MBL: Lectivas de unión a manosa o Mannose binding lectin, ficolina unidas a las MASP-1 y MASP-2). Fuente: http://alarminas.blogspot.com.es

Los detractores de la teoría del Dr. D´Adamo arguyen que las lectinas de los alimentos no pasan a la circulación sanguínea porque son descompuestas durante la digestión. Recientes experimentos de laboratorio han demostrado no obstante que las lectinas sí alcanzan el torrente sanguíneo. Existe otro argumento a favor de la dieta según el grupo sanguíneo y es la correlación estadística entre el grupo sanguíneo y la vulnerabilidad específica a algunas enfermedades:

  • las personas del grupo sanguíneo 0 han mostrado mayor vulnerabilidad al cólera y la peste.
  • las del grupo A, a la viruela.
  • las del B, a la gripe.
  • las del AB, a la malaria.

Beneficios de la dieta según el grupo sanguíneo

Además, la dieta según el grupo sanguíneo ha mostrado tener algunos efectos beneficiosos importantes para la salud:

  • potencia la salud gastrointestinal, que se traduce en una mejor digestión y ritmo intestinal (especialmente, el estreñimiento), y una reducción de la acidez gástrica y los gases.
  • estabiliza los niveles de azúcar en sangre y con ello evita el desarrollo de sobrepeso, resistencia a la insulina y diabetes.
  • mejora la capacidad de concentración, gracias a la disminución de la demanda excesiva de sangre al aparato digestivo que puede entonces dirigirse al cerebro.
  • logra un mayor bienestar general.

Cuestión de epigenética

La dieta según el grupo sanguíneo es un excelente ejemplo de epigenética, es decir, de cómo el entorno influye en la expresión de nuestros genes. Los genes no son auto-emergentes. Es nuestro entorno y nuestro estilo de vida lo que dicta a nuestros genes la tendencia a expresar una enfermedad o no. Como dice el Dr. Jörg Zittlau, somos el resultado de sumar el efecto de 30.000 genes + entorno + 100.000 años de evolución en la tierra.

Con el grupo sanguíneo ha ocurrido exactamente eso. Cada grupo sanguíneo ha ido apareciendo a lo largo de la evolución y por eso cada grupo sanguíneo reacciona de manera distinta a los alimentos porque está adaptado a las condiciones alimentarias y ambientales que regían en la época y el lugar en que ese grupo apareció sobre la faz de la tierra.

La dieta según el grupo sanguíneo - Dra. Isabel Belaustegui

Como siempre, quiero recordar que en este traje a medida que es la dieta debemos tener en cuenta que cada persona es un individuo único con sus rasgos específicos, y éstos dependen de numerosos factores. El grupo sanguíneo es uno de ellos. Según la dieta que elijas y el resto de hábitos de vida, tus genes se expresan… en una carretera de doble sentido: hacia la salud o hacia la enfermedad. ¡Tú decides!