Llega la adolescencia y de pronto es como si los niños dejaran de serlo en un instante. Asistís perplejos a una revolución al unísono en los aspectos físico, mental y emocional de vuestros hijos. Y os echáis a temblar… Sabéis que lidiar con los adolescentes no es tarea fácil. La buena noticia es que una correcta alimentación puede ayudar a todos -padres e hijos- a superar con éxito esta etapa crucial de la vida.

Si basan su alimentación en alimentos extremos o carentes de nutrientes, como la comida procesada, por ejemplo, los dulces o los refrescos, los adolescentes estarán hiperactivos, más agresivos, les costará concentrarse o, por el contrario, andarán apáticos y despistados. Una alimentación natural basada en verduras, fruta, cereales integrales, proteínas de buena calidad tanto vegetal (legumbre) como animal (pescado, carne o huevos), algas, semillas y frutos secos les dará el tipo de energía que necesitan y les aportará solidez, capacidad de concentración y comunicación, equilibrio emocional, un peso estable y una piel más bonita.

Una cuestión de idiomas

Como en otros aspectos, si sois capaces de hablar su mismo idioma y captar sus necesidades, os será más fácil conseguirlo. Están acostumbrados al bombardeo de la publicidad de alimentos procesados, por lo que los adolescentes acaban deseando sólo comida sensorial, es decir, atractiva. Les tiene que entrar por los ojos o, de lo contrario, no querrán ni siquiera probarla. Intentad mantener el equilibrio entre una comida sencilla y sana por un lado y lo sensorial a lo que están habituados fuera de casa, por otro. Esto significa que os ayudará mucho ofrecerles alimentos sanos preparados en forma de platos atractivos, de colores, olores y texturas diferentes, que se parezcan incluso a los platos que comen fuera de casa o con sus amigos. Podéis preparar en casa pizzas o hamburguesas con ingredientes sanos, zumos naturales o platos inspirados en comidas de otros países, que suelen llamar mucho la atención de los adolescentes.

 

Alimentación en la adolescencia - Dra. Isabel Belaustegui

Debéis incluir los alimentos que les ayuden a cubrir sus necesidades físicas, mentales y emocionales. La adolescencia es una etapa de gran intensidad con una alta demanda de nutrientes para favorecer tal desarrollo. Es una época de mayor actividad física, escolar y extra-escolar, cambios asociados al crecimiento y el desarrollo hormonal, encuentros con los amigos, primeros amores y una gran presión por estar delgados y tener el físico de moda. Los estudios van en serio, hay que profundizar y asumir responsabilidades. El sistema nervioso debe trabajar a máximo rendimiento pero no le dan suficiente descanso, pues es una época en la que la necesidad de dormir no se valora, con una agenda tan ocupada e intensa. En el aspecto emocional, cobra gran importancia la propia identidad y el deseo de independencia, en una difícil combinación con la necesidad de sentirse totalmente aceptados por el grupo de amigos y otros compañeros.

La alimentación en la adolescencia

Vamos a ver algunos de los aspectos de los adolescentes que podéis mejorar con la alimentación adecuada.

  • Los adolescentes necesitan alimentos que aporten energía y vitalidad: para esto es imprescindible que coman cereales integrales, verduras, semillas y frutos secos. Y ¡a horas regulares! Es muy importante en esta etapa asegurarse un buen desayuno y que se lleven un tentempié para tomar a media mañana. En ambos casos deberán incluir fuentes saludables de carbohidratos, proteínas y grasas. Un bocadillo puede ser la solución: elige un pan de cereal integral de buena calidad, unta algo cremoso para que sea más sabroso (aceite de oliva, tomate, aguacate) y añade un alimento rico en proteína (huevo, pavo, salmón, paté vegetal, seitán, tempeh) y alguna verdura (rodajas de pepino, zanahoria rallada, lechugas, berros, endivias). Es delicioso, muy completo y nutritivo.
  • Para controlar el peso será fundamental evitar los alimentos de alto índice glucémico, como el azúcar, los refrescos, la bollería industrial, las harinas refinadas y las chucherías. De paso, ayudaréis a que tengan la piel más limpia y bonita y a reducir la probabilidad de que desarrollen acné, tan frecuente en esta etapa de la vida. Siempre se culpa a las hormonas… sin pensar que una alimentación inadecuada es un factor predisponente fundamental. Por la piel eliminamos toxinas en forma de acné o erupciones cutáneas, de manera que reduciendo el aporte de tóxicos en la dieta evitamos que tengan que aparecer espinillas o granitos para ser expulsados.
  • Los adolescentes necesitan mayor consumo de proteínas que los adultos, pues están en un momento de gran demanda física. Y esto es doblemente importante pues si les faltan los alimentos que nutran sus huesos, músculos y sistema hormonal, recurrirán a los alimentos procesados, los aperitivos y los refrescos. Los aditivos de los alimentos procesados industrialmente tienen efectos nocivos en la salud y favorecen el deterioro de los huesos y las células nerviosas.

Alimentación en la adolescencia - Dra. Isabel Belaustegui

  • Cada vez hay más adolescentes con problemas respiratorios como alergias o asma, que se ven agravados por algunos alimentos, como los azúcares, las harinas refinadas de la bollería industrial, las grasas trans, los aditivos alimentarios o los productos lácteos. Anímales a reducir su consumo y a aumentar la actividad física, el tiempo al aire libre, la respiración y la expresión de sus emociones, además de ofrecerles una dieta saludable.
  • Una alimentación equilibrada, el descanso y la actividad física son los pilares que aportarán centro, capacidad de concentración y ganas de estudiar, tan necesarios en la adolescencia. Podéis reforzar el sistema nervioso de vuestros hijos con una dieta rica en alimentos frescos y vitales, como verduras, fruta, cereales integrales, legumbre, algas, sal marina, semillas (de calabaza, girasol, lino, sésamo), frutos secos (nueces, almendras, avellanas) y proteínas de origen animal de buena calidad (huevos y carne ecológicos, pescado salvaje), cocinada de manera sencilla y preparada en platos atractivos de distintos colores, sabores y texturas. ¡Y masticada correctamente!

¡Aprovechad la alimentación y haced que la adolescencia pueda pasar de ser una época temida a convertirse en una etapa interesante!