Salud en el dormitorio - Dra. Isabel Belaustegui

¿Puede la decoración de tu dormitorio alterar la calidad de tu sueño? ¿Es verdad eso de que la colocación de la cama afecta al sueño? ¿Y el color de las paredes? ¡No puede ser! ¿Qué tendrá que ver una cosa con otra…?

Algunas personas empeoran de sus dolencias o dejan de responder a los tratamientos cuando cambian de domicilio. ¿Es posible que haya algún tipo de conexión entre las condiciones del hogar y la salud? Sí, lo hay. Es lo que explica la geobiología y el estudio de la repercusión del hábitat en nuestro estado físico y mental. Corrientes de agua subterráneas, campos electromagnéticos, frecuencias sonoras y lumínicas, materiales en el hogar… nos afectan en mayor o menor medida y, dado que pasamos la mayor parte del tiempo en espacios cerrados, es algo que debemos tener muy en cuenta.

La salud en el dormitorio

¿Puede la decoración de tu dormitorio alterar la calidad de tu sueño? Sí, así es ya que los elementos que nos rodean pueden afectar a nuestro reloj biológico interno.

El principal regulador de nuestros ciclos de sueño-vigilia es una pequeña glándula del cerebro, llamada glándula pineal, que induce el sueño mediante la secreción de melatonina. Por la mañana, cuando recibimos la luz del sol, se anula la secreción de melatonina y nos ponemos en marcha; a medida que oscurece, aumenta la secreción de melatonina y nos sentimos somnolientos.

(Los efectos de la melatonina son bien conocidos por las personas con insomnio pues la melatonina es uno de los medicamentos que se emplean para combatirlo).

Pues bien, la pineal es sensible a la luz, a la energía y a la temperatura, por eso las condiciones de luz, los campos electromagnéticos y la temperatura del dormitorio pueden favorecer o dificultar el sueño. Si alguno de estos elementos del dormitorio afecta a tu glándula pineal y le impide segregar la cantidad adecuada de melatonina, sufrirás insomnio. Se ha observado que incluso pequeñas cantidades de luz (como el brillo del radiodespertador o del cargador del móvil) pueden interrumpir la secreción de melatonina y, con ello, el sueño.

Sabiendo esto, ¿cómo debería ser el dormitorio ideal para potenciar tu salud?

  • Debería ser un espacio tranquilo, decorado con materiales naturales en colores cálidos suaves. Es preferible evitar las fibras sintéticas en el colchón y la ropa de cama porque impiden una buena transpiración y generan electricidad estática con los movimientos.
  • Conviene evitar las estructuras metálicas en el colchón y la cama pues conducen y amplifican los posibles campos eléctricos existentes.
  • Sería un espacio ordenado y limpio para evitar la acumulación de polvo, hongos y ácaros, ventilado cada día, sin objetos innecesarios, sobre todo esos que podemos almacenar debajo de la cama y acumulan polvo y dificultan la adecuada circulación del aire.
  • Con un buen sitio para ubicar la cama. Si un estudio de geobiología demuestra que hay alguna interferencia natural o artificial, habrá que mover la cama para salir de ese foco. Hay que evitar ubicar la cama en una corriente de aire (puerta-ventana), lo ideal es que el cabecero esté en orientación norte-sur, apoyado en la pared y con vistas a la puerta pues nos hace sentir más seguros (y así evitamos una causa frecuente de insomnio: el miedo).
  • Deberíamos poder encender una luz tenue en tonos cálidos cuando vayamos a acostarnos para inducir la secreción de melatonina. Y utilizarla en caso necesario durante la noche y evitar así otras luces más perjudiciales para el sueño. Podría tratarse de una lámpara de sal. El resto de la noche, el dormitorio ideal dispondría de oscuridad completa.
La salud en el dormitorio - Dra. Isabel Belaustegui

Procura dormir sin fuentes de luz artificiales, aunque sean tenues. Inhiben la secreción de melatonina y, con ello, el sueño.

  • Libre de aparatos eléctricos encendidos.
  • El dormitorio debería ser un lugar silencioso.
  • Fresco: la temperatura ideal del dormitorio ronda los 20 ºC. Para las personas frioleras, es conveniente disponer de un saco de semillas, unos calcetines calientes o una bolsa de agua, pues de lo contrario el frío les impedirá conciliar el sueño.
  • Con un ligero olor a lavanda: se ha demostrado que la esencia de lavanda tiene efectos relajantes y mejora el sueño en distintos sectores de la población. Puedes olerlo antes de acostarte o frotar unas gotas en la almohada o usar una loción corporal con esencia de lavanda. En las habitaciones de bebés se puede  usar un difusor.

Y por último, añadiría un botón imaginario con el que hacer “off” en el ruido mental y apagar todos esos pensamientos reiterativos que nos desvelan.

¡Feliz descanso! 🙂