La dieta de la mujer empresaria - Dra. Isabel Belaustegui

Consejos prácticos para la mujer empresaria, cómo mejorar la alimentación, cómo llevar a cabo la famosa conciliación familiar y profesional… y mucho más. Con el permiso de su autora, Rebeca Ávila, os dejo la entrevista para Working Outfits, que tuve el placer de compartir 🙂

WO: ¿Cuál es el consejo de salud más importante que podrías darnos y que tú misma llevas a la práctica?

I.B: Tan sencillo como cuidarnos pero ¡tan complicado en estos tiempos! Hablo de saber lo que más nos conviene y hacer un compromiso con nosotras mismas para dárnoslo: una alimentación sana, natural, que nos nutra además de alimentarnos y  nos permita  tener no sólo un cuerpo bonito sino también mayor agudeza mental, creatividad y estabilidad emocional. Hacer ejercicio físico a diario  pero sin sobrecargar (más) la agenda y eso se puede conseguir con pequeñas acciones, como por ejemplo aparcar el coche (o bajarnos del bus o el metro) un poco más lejos de nuestro destino, subir por las escaleras en lugar de tomar el ascensor, levantarnos de la silla a comentar algo con un compañero de la oficina en lugar de llamarle por teléfono… trucos así. Y si se puede, dar un paseo diario de 20 minutos, por no mencionar alguna otra actividad física que nos guste, como algún deporte, excursiones con la familia y los amigos, clases de baile… Y ¡descansar! Es tan importante el descanso para la salud que casi cualquier sistema de nuestro organismo se ve afectado por la calidad y la cantidad de sueño y, sin embargo, es algo que infravaloramos. Lo vemos muchas veces como una pérdida de tiempo. Algo que he aprendido es que hay que concederle un espacio tan importante al descanso como al trabajo, la dieta o el ejercicio. Dormir las horas necesarias y sin interferencias (apagar la luz, el teléfono, el ordenador) y practicar alguna técnica de relajación (respiración, mindfulness, meditación) es vital para sentirnos bien y dar lo mejor de nosotras mismas.

WO: ¿Cómo podría mejorar la alimentación en general de la mujer profesional?

I.B: Creo que la clave es una buena organización. La sobrecarga de tareas y la falta de tiempo son los principales problemas de la mujer profesional, que además de su faceta empresarial se hace cargo de la familiar en la mayoría de ocasiones. Una buena organización nos facilita mucho las cosas: reservar un día para programar las comidas de la semana y las compras necesarias y cocinar con antelación: podemos cocinar de más y congelar; o dejar ya listos arroz cocido, legumbre guisada, verduras variadas en recipientes herméticos e ir utilizándolos a lo largo de la semana para preparar las comidas correspondientes. Eso nos ahorrará mucho tiempo cada día pues sólo tendremos que ocuparnos de mezclar los ingredientes necesarios y preparar el producto fresco: un pescado al horno, una tortilla, una pechuga de pollo a la plancha, etc..

WO: En las grandes ciudades la mujer que trabaja termina comiendo casi siempre rápido y mal en la oficina. ¿Qué podrías recomendarle?

I.B: Que lleve comida casera. Tanto para la comida principal como para los tentempiés. Una forma de asegurarse comer bien es llevar tu propia comida, que puede ser parte de la cena de la víspera (la idea es que cuando prepares la cena cuentes con una ración de más, que será tu almuerzo del día siguiente) o una ensalada fresca preparada mientras se hace el desayuno. Para los tentempiés, recomiendo llevar fruta de temporada: solemos pensar en la manzana, la pera o el plátano, por su comodidad, pero también se pueden llevar unas uvas, fresas o arándanos en un pequeño recipiente de cierre seguro. También son muy prácticos y nutritivos los frutos deshidratados (dátiles, pasas, orejones, etc.) y los frutos secos (almendras, avellanas, nueces peladas): ¡son píldoras de vitalidad!

WO: Descríbenos el desayuno, comida y cena ideal para una business woman.

I.B: El desayuno debe aportarnos energía para empezar el día, que obtenemos de la fruta y los cereales (muesli, pan integral, galletas integrales, bizcocho casero). Pero además, si añadimos una buena fuente de proteína, aumentamos los niveles de dopamina, un neurotransmisor que nos ayuda a tener más impulso, mejor ánimo, mayor capacidad de atención y concentración. Así que un desayuno ideal incluirá también frutos secos, semillas, queso fresco, salmón, huevo, jamón cocido. Y una bebida, fría o caliente según la temporada: café natural, té, infusión, bebida de avena o de arroz, etc.

En la comida del mediodía podemos incluir las ensaladas y la legumbre combinada con verdura y cereal (lentejas con arroz, ensalada de garbanzos con espinacas frescas y quinoa, alubias en vinagreta). Conviene evitar las comidas a base de harinas (como bocadillos o pasta) y las combinaciones de difícil digestión (carne y pescado, pasta con carne, platos a base de gran cantidad y variedad de alimentos) para poder seguir trabajando a pleno rendimiento.

La cena ideal que nos ayudará a reponernos del desgaste de la jornada y nos facilitará el descanso se consigue con la combinación de verdura cocinada (guisada, al vapor, en puré, sopas, etc.) y una fuente de proteína de fácil digestión y rica en triptófano (precursor de la serotonina), como las almendras, las semillas de calabaza, el pescado, el pollo, el pavo o los huevos. La cena puede ser el momento de tomar una copita de vino tinto, rico en melatonina (inductor del sueño).

WO: Tres alimentos que nos ayuden a sobrellevar el ritmo de vida actual y que no pueden faltar en nuestra nevera.

I.B. No pueden faltar la verdura y la fruta, alimentos alcalinizantes por excelencia, necesarios para contrarrestar el efecto acidificante de nuestro ritmo de vida actual.

Los frutos secos (nueces, almendras, avellanas, piñones, pistachos, anacardos) y las semillas (de calabaza, girasol, lino, sésamo, chía): son auténticas cápsulas de vitalidad y salud, antioxidantes y ricas en grasas saludables.

Y la proteína de buena calidad: legumbre, carne ecológica, pescado salvaje, huevos de producción ecológica. Nos aportan la materia prima necesaria para construir y reparar nuestro organismo y para fabricar sustancias imprescindibles para la vida.

WO: Tres alimentos que deberíamos eliminar de nuestra dieta.

I.B. Sin duda, “los tres blancos”: las harinas refinadas, las grasas trans y el azúcar. Son los alimentos que más promueven la inflamación (base de numerosas enfermedades hoy en día, incluido el cáncer), el envejecimiento y el desequilibrio hormonal.

WO: Estamos en la época por excelencia de las dietas, la operación bikini…¿Cuáles son en tu opinión esos tips fáciles de poner en práctica para afrontar con éxito estos meses de forma saludable?

I.B.No es fácil contestar a esto porque en cuestiones de alimentación hay que personalizar los consejos que damos: cada persona es diferente y tiene unas necesidades específicas. No obstante, hay medidas sencillas que podemos aplicar en la mayoría de los casos que se pueden incluir en el día a día sin añadir más estrés y pueden ser muy útiles para mejorar el aspecto físico y el bienestar interno: empezar el día bebiendo un vaso de agua caliente con el zumo de medio limón (ayuda a equilibrar el sistema endocrino, a limpiar el aparato digestivo y a eliminar toxinas), incluir más verdura y fruta fresca (esta época es la ideal para las ensaladas a mediodía) y evitar los carbohidratos farináceos (pan, pasta, galletas, bizcochos, etc.) en la segunda mitad del día, por la tarde-noche.

WO:En tu web hablas de nutrición con corazón, un concepto novedoso. Cuéntanos un poco más sobre él.

I.B.“Nutrición con corazón” recoge distintos mensajes. Por un lado hace referencia al amor y la pasión. En mi trabajo pongo mucho corazón: me gusta hacer las cosas con amor, con atención, interés, cuidado, cariño; tanto en el trato con las personas que acuden a mi consulta como en mis actividades formativas (las conferencias, los cursos o la web). ¡Creo en el efecto positivo que eso tiene para todos!

También se refiere a la Nutrición que yo comprendo: la alimentación debe ser entendida en su conjunto, como una herramienta fundamental para la mejora de todos en nuestra vertiente física, mental y emocional. Nutrición con y para el corazón, el órgano capaz de sincronizar y equilibrar el ritmo de las demás funciones vitales, más poderoso incluso que el cerebro.

Y “Nutrición con corazón” es una llamada al optimismo, a la alegría, al entusiasmo de cuidarnos a través de la alimentación. No ver una dieta como una condena sino como la oportunidad de elegir alimentos ricos, naturales, llenos de nutrientes vitales, escogidos y elaborados con amor. Van a formar parte de nosotras, así que ¿cómo podríamos verlos de otra manera?

Muchísimas gracias Isabel por esta entrevista y por compartir con las lectoras de WO tu pasión por el bienestar, la nutrición y la salud.

¡Gracias a ti, Rebeca!