Los beneficios del café - Dra. Isabel Belaustegui

Ha demostrado ser beneficioso para la salud, ayuda a prevenir el desarrollo de demencia y protege frente a algunos tipos de cáncer. ¿Sabes de qué hablo?

Personalmente, no bebo apenas café; me decanto más por el té y animo a las personas que vienen a consulta a reducir el consumo de café. Sin embargo, el café ha mostrado ser un alimento beneficioso para la salud. Ayuda a perder peso, a reducir la diabetes tipo 2, es beneficioso para el sistema cardiovascular, tiene un efecto protector cerebral y ayuda a prevenir algunos tipos de cáncer.

El café protege al cerebro

Entre otros mecanismos, se ha observado que la cafeína (y otros 23 compuestos presentes en los alimentos) activa una enzima conocida como nicotinamida mononucleótido adenilil transferasa 2 o NMNAT2, que protege al cerebro de los trastornos neurodegenerativos. Esta enzima protege a las neuronas del estrés y se une a las llamadas proteínas tau a través de la “función acompañante”: la NMNAT2 impide que las proteínas tau, que son similares a las placas que se acumulan en el cerebro debido al envejecimiento, se plieguen de forma incorrecta y provoquen muerte celular con el tiempo. Este efecto es muy interesante pues se sabe que las proteínas plegadas de forma incorrecta están asociadas a trastornos neurodegenerativos tales como las enfermedades de Parkinson, Huntington y Alzheimer y la esclerosis lateral amiotrófica (ELA).

Además, la cafeína parece incrementar los niveles del factor de crecimiento derivado del cerebro (BDNF) responsable del desarrollo de nuevas neuronas y nuevas conexiones sinápticas entre ellas, del que ya hablé en este blog.

El café protege frente al cáncer

Una gran cantidad de estudios indican que el café brinda beneficios en la prevención y tratamiento del cáncer.

  • Un estudio demostró que beber 4 o más tazas de café con cafeína al día redujo el riesgo de muerte a causa de cáncer de colon o la reaparición de éste en un 52 %.
  • Un metaanálisis sobre el café y el riesgo de cáncer publicado en 2016 concluyó con esta afirmación: el consumo de café puede reducir el riesgo de cáncer oral, faríngeo, de colon, de hígado, de próstata, de endometrio y melanoma en un 31 %, 13 %, 54 %, 11 %, 27 % y 11 % respectivamente de acuerdo con el consumo más alto y más bajo de café. Además, beber café podría reducir el riesgo de cáncer de hígado, de próstata y de endometrio en un 27 %, 3 % y 12 % con un aumento en el consumo de 2 tazas de café”.
  • Otra investigación informó que beber al menos 5 tazas de café al día reduce el riesgo de algunos cánceres de cerebro hasta en un 40 %.

Lo que agregas al café es lo que causa problemas

Lo que agregas al café es lo que causa problemas y por eso recomiendo reducir su consumo: porque si reduces el café, reduces al mismo tiempo el consumo de leche, grasas y edulcorantes, que es como la mayoría de las personas se toman el café.

Ay… esa leche… esa nata… ese azúcar!

Añadirle algún lácteo puede interferir con la absorción de los ácidos clorogénicos benéficos para el organismo, y el azúcar añadido contribuye al desarrollo de resistencia a la insulina, origen de sobrepeso, obesidad, diabetes y numerosas enfermedades crónicas.

La calidad del café importa

Es primordial tener en cuenta la calidad del café: el café cultivado de forma convencional es uno de los alimentos más químicamente contaminados en el mundo. Es uno de los cultivos más fumigados y cargados de pesticidas.

En cambio, el café orgánico no contiene productos químicos ni fertilizantes sintéticos, los granos tienen un mejor sabor y son ricos en antioxidantes naturales. Elige café orgánico y sin pesticidas, en grano o recién molido pues la rancidez aumenta exponencialmente una vez granos son molidos. Y un buen tostado: el café tostado artesanalmente ha demostrado contribuir al efecto adelgazante en personas obesas y reducir la acidez gástrica.

Elige siempre que puedas café orgánico, en grano entero, de tostado artesanal… y tómalo solo. Desayunarás beneficios para tu salud! 😉