Dieta alcalina - Dra. Isabel Belaustegui

¿Qué alimentos te conviene evitar si quieres recuperarte de un estado de acidosis? ¿Qué alimentos te ayudan a salir de él y recuperar el equilibrio ácido-alcalino?

Hace poco hablé de la importancia del equilibrio ácido-alcalino para nuestra salud. Supongo que soy especialmente sensible a este tema porque sufrí en persona las consecuencias de la acidificación del medio interno en mis años de anatomía patológica en el hospital y sé cuánto puede llegar a mermar la salud.

Parecía un miembro más de la familia Monster…

El formol, las guardias, el cansancio, las jornadas de trabajo prolongadas, los viajes a cursos y congresos, la dieta desequilibrada (¡y eso que creía que comía bien!),… me dejaron una impronta un poco cadavérica 😉 de la que me costó salir un buen período de tiempo. Y lo conseguí cuando cambié el estilo de vida y mejoré mi alimentación.

¿Cómo se defiende el cuerpo de la acidificación del medio interno?

Cuando, debido a los malos hábitos de vida y una dieta inapropiada, se acidifica el medio interno, utilizamos dos mecanismos para corregirlo:

  • Eliminar las sustancias ácidas presentes hacia el exterior: lo hacemos a través de los pulmones con la espiración, la piel con el sudor y los riñones con la orina.
  • Neutralizar una parte de los ácidos, formando sales neutras con la ayuda de materias básicas del propio organismo.

Cuando esto es necesario solo puntualmente, las bases cedidas pueden ser fácilmente reemplazadas por los aportes alimentarios ricos en minerales básicos (sodio, potasio, calcio y magnesio, por ejemplo). Cuando la usurpación de bases se hace de forma regular todos los días y varias veces al día, las reservas se agotan poco a poco y se produce la desmineralización de los tejidos orgánicos. Esto es lo que sucede, por ejemplo, cuando el organismo sacrifica sales básicas del hueso para corregir la acidosis generada por las proteínas de la leche y los derivados lácteos.

Osteoporosis - Dra. Isabel Belaustegui

El consumo de lácteos favorece el desarrollo de osteoporosis por secuestro de sales básicas del hueso

(Aclaro que la leche entera, cruda o pasteurizada es alcalinizante pero cuando es esterilizada, uperizada y homogeneizada, que es como la encontramos más frecuentemente en los supermercados, se hace acidificante).

Cómo curar los trastornos por acidificación

Podemos emplear plantas medicinales diuréticas y sudoríferas que fuercen la excreción de ácidos fuera del organismo o favorecer la neutralización mediante el consumo de preparaciones minerales básicas (como el coral calcio o el bicarbonato). Pero lo más importante es detener el flujo de ácidos al organismo procedentes de la alimentación y los malos hábitos de vida.

La dieta alcalina

El objetivo de una dieta alcalina es contrarrestar el efecto nocivo del exceso de ácidos en el organismo. Sin embargo, no podemos comer sólo alimentos alcalinos pues saldríamos igualmente de la zona de equilibrio del pH (casi) neutro.

Recuerda que:

  • La comida no debe estar constituida solo por alimentos acidificantes ni solo por alimentos alcalinizantes; la dieta equilibrada contiene un equilibrio de ambos.
  • En caso de acidificación del organismo, la suma de alimentos alcalinizantes debe ser mayor que la suma de alimentos acidificantes.
  • Debemos adaptar las proporciones a las circunstancias y las capacidades metabólicas de cada persona: por ejemplo, si has hecho excesos que favorecen el aporte de ácidos al organismo (viajes, comilonas, fiestas, has trasnochado,…) debes dejar tiempo antes de hacer frente a otro aporte extra de ácidos para que las reservas de bases neutralizantes sean reconstituidas; o si eres uno de los “metabolizadores débiles” a los que les cuesta más trabajo deshacerse de los ácidos volátiles débiles, espera a consumir los alimentos ácidos cuando el organismo está preparado (toma la fruta por la tarde, por ejemplo, pues tu metabolismo se habrá puesto ya en marcha y podrá mejor con ello).

Dieta alcalina - Dra. Isabel Belaustegui

Y para que puedas hacer tus sumas te dejo esta lista:

  • Alimentos acidificantes: carne, pescado, marisco, huevos, quesos, grasa animal, grasa vegetal, cereales y alimentos a base de cereales, legumbres, azúcar blanco, dulces, frutos secos (excepto las almendras), refrescos, café, té, cacao, vino.
  • Alcalinizantes: patata, hortalizas verdes, hortalizas coloreadas (zanahoria, remolacha) excepto el tomate, maíz, leche, nata, mantequilla, plátanos, almendras, nueces de Brasil, castañas, frutos pasos, agua mineral alcalina, agua de mar, aceitunas negras, aceite de presión en frío, aguacate, azúcar integral, germinados, sal, algas, especias verdes.
  • Alimentos ácidos: yogur, kéfir, limón y cítricos, fruta no madura, frutos bosque, fruta dulce (melón y sandía), hortalizas ácidas (tomate, ruibarbo, berros, acedera), chucrute, zumos de frutas y de limón, miel, vinagre. Los alimentos ácidos alcalinizan a la mayoría de las personas pero pueden ser acidificantes en los llamados “metabolizadores débiles”.

To be continued… Seguiremos hablando del equilibrio ácido-básico! 😉