Terapia neural en dolor postparto - IB

Un equipo de matronas y médicos de Barcelona (España) sobre mujeres con dolor crónico postparto ha demostrado la efectividad de la terapia neural en el tratamiento de este tipo de dolor crónico.

Tras un traumatismo o una intervención quirúrgica, puede producirse una perpetuación del estímulo doloroso desde la cicatriz debido a un bucle de estimulación mantenida desde la zona dañada hasta los receptores en la médula espinal. Este bucle puede mantenerse activo durante meses o años con mayor o menor intensidad y no responder a las pautas analgésicas tradicionales.

Estímulo doloroso - HATAKAMA

(Fuente de la imagen: Nacho Fabiani)

En un elegante estudio llevado a cabo por las matronas Celia Vall, Cristina Martínez y Ana Zaragoza y la obstetra y ginecóloga Eva M. Sardá, en Barcelona (España), se ha demostrado la eficacia del tratamiento con procaína subdérmica en el dolor crónico postparto.

Dolor crónico postparto

En el puerperio, el dolor postparto es el factor más limitante de la mamá para poder cuidar del recién nacido y adaptarse a la nueva familia. Se considera como un proceso natural que remite espontáneamente al final de la primera semana tras el parto y se trata con medidas analgésicas clásicas como los antiinflamatorios no esteroideos, el ibuprofeno o el paracetamol.

Sin embargo, en algunas ocasiones este dolor postparto se cronifica más allá de los 10 primeros días tras el parto y puede persistir incluso durante meses o años.

Terapia neural en dolor crónico

Un equipo de matronas y médicos españoles se propuso estudiar la eficacia de la aplicación de procaína subdérmica en el tratamiento de este tipo de dolor crónico. Para ello realizaron un estudio prospectivo de 2 años de duración sobre 168 mujeres adultas que presentaban dolor después de 10 días tras el parto (con un rango de 10 días hasta 7 años tras el último parto), que limitaba su vida normal o las relaciones sexuales y que no respondía a las pautas de tratamiento habituales.

Observaron que la aplicación de procaína subdérmica se asocia con una disminución significativa del dolor persistente postparto, de manera mantenida e independiente del tiempo de inicio del tratamiento tras el último parto. El grado de dolor se reducía en un 50% aproximadamente en cada nueva sesión respecto a la sesión previa y bastaban entre 1 y 3 dosis aplicadas. Además, la procaína es económica y no tiene apenas efectos secundarios, por lo que es un medicamento que puede aplicarse en lactantes (Briggs, Freeman).

A este tipo de tratamiento con procaína lo llamamos “Terapia Neural segmental” o “de segmento” pues se aplica exclusivamente en el segmento del cuerpo dañado. Y, aunque sus efectos beneficiosos parezcan obra de magia, no es más que el resultado de la recuperación del potencial de membrana celular y del equilibrio en la transmisión nerviosa interferida (por ese bucle del que hablaba al comienzo) del sistema nervioso vegetativo y, con ello, de los tejidos inervados.