Boicot a nuestros genes - HATAKAMA

Muchos de los hábitos de vida actuales actúan como un boicot a nuestros genes, impidiendo la mejor expresión de nuestra salud y longevidad.

Si por un lado teníamos los 3 pilares de la vida sana, que activaban nuestros genes de la salud y la longevidad, en el lado opuesto tenemos los hábitos de vida actuales que inciden negativamente sobre nuestros genes: enfermedades muy frecuentes hoy en día están relacionadas con los hábitos de vida y, por tanto, podrían prevenirse con un cambio en ellos.

Llegados a este punto, quizás te parezca interesante seguir leyendo pero tienes por delante una montaña de ropa por planchar o una comida que preparar o estás a punto de salir de viaje… ¡No hay problema! Puedes escuchar el audio de este post mientras haces tus tareas 😉 Pincha aquí!

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El boicot a nuestros genes

El sobrepeso, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares, los trastornos neurológicos, el cáncer, la depresión, las enfermedades autoinmunes… Muchas enfermedades actuales son el resultado de la incompatibilidad entre el diseño genético de nuestro organismo y el uso que le damos. Las leyes de la fisiología y la bioquímica no han variado apenas en millones de años y, aunque parezca que hemos evolucionado mucho, se podría decir que llevamos una “caja de herramientas” del hombre del paleolítico, para unos mecanismos nuevos a los que no están adaptadas.

¿Cuáles son los hábitos de vida perjudiciales?

1. El consumo de lácteos:

Nunca en la historia de la humanidad se habían consumido derivados lácteos y hoy en día son el producto alimentario más consumido entre los adultos. Digo esto de “nunca” por la importancia de la adaptación al alimento, de la sincronización entre nuestra dieta y nuestros requerimientos genéticos.

2. Las calorías vacías:

El 80% del contenido calórico de una dieta media son calorías vacías: productos refinados (azúcares, cereales o grasas) que aportan calorías pero no vitaminas, minerales ni otros nutrientes necesarios. Y así nos encontramos en una sociedad sobrealimentada pero desnutrida y desvitalizada.

3. Los “comestibles”:

Los comestibles son sustancias susceptibles de ser comidas pero que no nos nutren, como por ejemplo las chucherías, los refrescos, la sacarina, los aperitivos, las sopas de sobre, etc.

  • Puedes comer comestibles según tu estado de salud pero no deberían ser la base de tu dieta.
  • No los comas si sientes cansancio, falta de atención, sobrepeso, pérdida de vista, tendencia a las infecciones o alguna enfermedad en la actualidad.

4. Nuevas formas de cocinar:

  • Las altas temperaturas queman y cambian la composición de los alimentos, generan sustancias tóxicas cancerígenas (acroleína), producen la saturación de las grasas instauradas y la formación de grasas trans.
  • El abuso del congelador favorece la pérdida de vitaminas.
  • Cocer la verdura con demasiada agua, durante demasiado tiempo y a temperatura/presión demasiado alta produce pérdida de vitaminas y sales minerales (que luego reponemos salteándolas con jamón, tomate, sofritos y salsas).
  • El microondas crea campos electromagnéticos que pueden afectar a la salud, pues desorganiza las estructuras.
  • El abuso del azúcar en repostería, embutidos y conservas (el azúcar es el conservante más empleado en la industria agroalimentaria).

5. La industria agroalimentaria:

En los años ´40 comienza la industrialización de la alimentación y el uso de aditivos alimentarios: sustancias químicas como abonos, pesticidas, herbicidas, hormonas, antibióticos, nitratos, fosfatos, antioxidantes, potenciadores del sabor, emulsionantes, colorantes, conservantes. Con ello se introducen en el mercado miles de sustancias químicas nuevas para las que no estamos adaptados.

Dan mayor rendimiento, mejor conservación y mejores características organolépticas a los alimentos, pero a expensas de nuestra salud.

Todo esto nos obliga a revisar las recomendaciones nutricionales actuales, pues deberíamos respetar nuestro diseño genético evolutivo y comer y vivir de manera armónica con el entorno, porque somos parte de él.