Sueño y apetito - Dra. Isabel Belaustegui

Dormir bien es uno de los pilares de nuestra salud. Pero cuando no dormimos bien no sólo se resiente la salud, también nuestro aspecto físico y nuestra autoestima. Prácticamente cualquier sistema del cuerpo, y especialmente el cerebro, se ve afectado por la cantidad y calidad de nuestro sueño: dormir determina cuánto comemos, cuánto engordamos o adelgazamos, cuán rápido va nuestro metabolismo, si podemos hacer frente a las infecciones o no y cómo pensamos, nos organizarnos y almacenamos recuerdos.

Distintos estudios científicos muestran la relación existente entre la falta de sueño y algunas enfermedades muy frecuentes hoy en día, como la pérdida de memoria, la baja inmunidad, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes, la depresión y la obesidad.

¿Por qué dormir poco engorda?

Dormir poco eleva el apetito, curiosamente por alteración de hormonas diferentes en hombres que en mujeres:

  • en los hombres la falta de sueño provoca la elevación de ghrelina;
  • en las mujeres, alteración de los niveles de GLP-1.

Pero lo que sucede tanto en hombres como en mujeres que duermen poco es que se alteran los niveles de otra hormona: la leptina.

La leptina, el freno del cuerpo

Podría decirse que leptina es una herramienta primitiva de supervivencia que se desarrolló en respuesta a los cambios periódicos de hambruna-abundancia de nuestros ancestros para coordinar las reacciones bioquímicas y conductuales a la falta de alimento. En períodos de abundancia, cuando nuestros depósitos energéticos están llenos, las células grasas liberan leptina que le hacen saber al cerebro que deje de comer. Lo mismo ocurre cuando hemos comido y tenemos el estómago lleno. Por eso se dice que la leptina es el freno del cuerpo.

De ahí que las personas con niveles bajos de leptina tienden a comer en exceso pues carecen de ese freno natural; y además, se sienten atraídas por alimentos altos en calorías y carbohidratos (almidones, bollería, etc.) y esto inicia un círculo vicioso en el que la ingesta de este tipo de alimentos altera más aún los niveles de leptina.

Pero la leptina no sólo controla el apetito. La leptina es una hormona fundamental en el equilibrio del organismo:

  • controla la inflamación, que ya se sabe que es la base común a numerosas enfermedades, algunas tan graves como el cáncer;
  • influye en casi todas las demás hormonas del cuerpo, como las hormonas tiroideas, por ejemplo;
  • regula el metabolismo y ayuda a determinar nuestros antojos de azúcar;
  • y controla el equilibrio del sistema nervioso simpático-parasimpático.

Sueño y apetito - Dra. Isabel Belaustegui

Sueño y apetito

La leptina se ve muy afectada por los patrones de sueño y la dieta, especialmente los carbohidratos de la dieta (cuanto más refinado y procesado sea el carbohidrato, más alteración habrá en los niveles de leptina). Y debes saber que no hay un medicamento ni suplemento que lo consiga pero dormir bien y comer bien sí logra regular los niveles de leptina, el freno del cuerpo.