Cerebro de pan - HATAKAMA

“Cerebro de pan”, del dr. David Perlmutter, sorprenderá a los que no hayan tenido la suerte de leerlo aún. El neurólogo norteamericano desgrana la verdad sobre el efecto de los carbohidratos -el azúcar y el trigo en particular- sobre el cerebro.

Sí, has entendido bien. Una dieta alta en carbohidratos y baja en grasas es el principal enemigo del cerebro. Como él mismo dice, “la disfunción cerebral empieza con el pan de cada día”.

Y no es que el dr. Perlmutter se salga de los parámetros convencionales. Es que con su trabajo consigue ampliar los parámetros para así incluir estos nuevos conceptos que son parte de nuestra cultura y nuestra forma de vida.

En su libro “Cerebro de pan” explica cómo la disfunción cerebral se va desarrollando a lo largo de los años, dependiendo de nuestros hábitos de vida.

La clave para entender todas las condiciones degenerativas, incluidas las cerebrales, radica en la inflamación y si eres un visitante habitual de este blog ya sabrás que la dieta puede favorecer el desarrollo de la inflamación, incluso sin que nos demos cuenta. Por ese mecanismo, muchas de las afecciones cerebrales que padecemos tienen denominadores comunes con otras patologías.

Numerosas enfermedades están relacionadas con el consumo de hidratos de carbono, aparte del sobrepeso y la obesidad, las enfermedades inflamatorias y las enfermedades intestinales: trastornos anímicos, pérdida de memoria, trastornos cognitivos, falta de concentración y atención, depresión, ansiedad, cefaleas, migrañas, epilepsia, insomnio, parkinson y alzheimer (por mencionar algunas).

Y en ese consumo de hidratos de carbono desarrolla un papel crucial el gluten. Tan importante es que el autor dedica toda una sección del libro al problema del gluten. Y no en balde: el 40 % de la población norteamericana no puede procesar correctamente el gluten y el 60 % restante tiene serios problemas para hacerlo. Y el estadounidense medio consume ¡nada menos que 60 kg de gluten al año!

En este punto puede que estés pensando “ya, y si el gluten es tan malo, ¿cómo hemos sobrevivido tanto tiempo consumiéndolo? La respuesta inmediata es que a lo largo de la historia no hemos comido el mismo tipo de gluten que nuestros ancestros que aprendieron a sembrar y moler el trigo” (en palabras del autor).

El gluten de hoy en día es uno de los mayores estimulantes de las reacciones inflamatorias de nuestro organismo y cada vez contamos con más investigaciones que demuestran la relación entre la intolerancia al gluten y las disfunciones neurológicas.

A lo largo de “Cerebro de pan” podrás ir encontrando referencias bibliográficas a artículos publicados en las principales revistas científicas, como Lancet, Lancet Neurology, Journal of Neurology, Journal of Neurology, Neurosurgery and Psychiatry, Archives of Neurology, etc.

Y el libro termina bien (no va a ser todo susto!): el autor describe cuál es el efecto positivo de una buena dieta y el ejercicio físico sobre el cerebro e incluye un capítulo de alimentos especialmente ricos para el cerebro y otro con recetas y menús saludables.

¡Que podamos prevenir el alzheimer cambiando nuestra alimentación es algo extraordinario!