Nutrición y empresa - HATAKAMA

¡La Nutrición llega a la empresa! Cada vez más empresas se dan cuenta de que dedicar recursos a un programa de salud que contemple la nutrición, la actividad física y la mente de sus empleados no es un gasto sino una inversión.

Hace pocos años las personas que cuidaban su alimentación eran aquéllas que querían perder peso, sufrían alguna intolerancia alimentaria o tenían enfermedades gastrointestinales. Si cuidabas lo que comías y no pertenecías a ninguna de esas categorías era porque -estaba claro- eras un auténtico friki.

Afortunadamente, hoy esto no es así.

Por un lado, ya se sabe que muchas enfermedades de hoy en día están relacionadas con los hábitos de vida y pueden mejorar significativamente con una adecuada alimentación. Por otro lado, cada vez más personas sanas cuidan lo que comen porque saben que una buena alimentación repercute en el conjunto de su salud, mejora su aspecto físico, su bienestar, su manera de pensar, de relacionarse… su forma de estar en el mundo.

Tanto ha cambiado el panorama que incluso el mundo de la empresa está prestando atención a la Nutrición.

Nutrición y empresa

Hace años que en países como Estados Unidos se están implementando programas de formación en hábitos saludables para los empleados en el marco laboral de las empresas. (Hay que mirar a EEUU porque llevan años, incluso décadas, de experiencia en este campo y sus resultados son muy reveladores).

El objetivo es que los empleados vayan adquiriendo hábitos saludables en lo que respecta a los tres pilares básicos de la salud: la nutrición, la actividad física y el descanso -o la mente, con un gran componente de gestión emocional-.

Se han dado cuenta de que cuidar la salud de sus empleados es cuidar la salud de la empresa. Hay muchos datos que demuestran que las empresas que protegen y promueven la salud de sus empleados se encuentran entre las más exitosas y competitivas a largo plazo.

He tenido el placer de participar en las jornadas sobre Empresa Saludable, organizadas por CEOE-CEPYME de Cantabria en Santander (España), para hablar de Nutrición en representación de Marisma WELLNESS CENTER. Si te la perdiste (o quieres repetir) puedes verla pinchando aquí.

Allí se habló de la importancia de la nutrición, la actividad física y el mindfulness como pilares fundamentales de la salud y de su repercusión en la productividad de la empresa.

Reducción de gastos

Por una parte, un programa de salud en la empresa genera una considerable reducción de gastos. Aquí van algunos ejemplos:

  • Cada euro invertido en programas de salud genera un retorno de la inversión de hasta casi 5 euros en reducción del absentismo laboral y de casi 6 euros en reducción de costes médicos, según el “Informe de trabajadores sanos en empresas saludables de la Unión Europea”.
  • Reduce significativamente el presentismo, es decir, ese “estar de cuerpo presente” pero con la cabeza en otra parte, pensando en otras cosas y no rendir en el trabajo.
  • En la americana Glaxo Smithkline a los tres años de la implementación de su programa de salud se calculó que la media de ahorro anual en gastos sanitarios era de 777 $ por cada trabajador que había participado en el programa y de 1 millón $ por el total de los participantes en el programa (1.275 personas).
  • Y en Dow Chemical la tasa de accidentes laborales descendió desde 2,57 a 0,05 por 200.000 horas trabajadas en un período de 9 años (1995-2004).

Aumento de productividad

Implementar un programa de Salud en la empresa genera también un aumento de la productividad.

Aparte de los beneficios inherentes a la adquisición de hábitos de vida saludables, un programa de Empresa Saludable que contemple la nutrición, la actividad física y la mente ayuda a:

  • mejorar el ambiente de trabajo,
  • incrementar la fidelidad de los empleados, su compromiso y su adhesión a los objetivos de la empresa.
  • Además, mejora la ventaja competitiva de la empresa pues la hace diferente, le da una seña de identidad y mejora su imagen pública y de cara a clientes potenciales.

Por estos y otros motivos, está cada vez más claro que dedicar recursos a un programa de salud en la empresa que incluya nutrición, actividad física y mente no es un gasto, es una inversión.

Ojalá cada vez más empresas velen por el bienestar de sus empleados, aunque sólo sea por mejorar sus beneficios 😉