El consumo de leche y derivados lácteos tiene muchos inconvenientes. El más conocido de los inconvenientes de los lácteos es el de la intolerancia a la lactosa, que es el azúcar de la leche, pero también son perjudiciales otras sustancias que de manera natural están presentes en los productos lácteos.

Las proteínas, las grasas, los minerales y las hormonas de crecimiento de la leche y los derivados lácteos también pueden originar muchos problemas: molestias gastrointestinales, alergias, problemas cutáneos y respiratorios, alteraciones del sistema inmune, diabetes, fatiga crónica, fibromialgia, cáncer.

Y eso por hablar exclusivamente de las sustancias que de manera natural están presentes en la leche y los derivados lácteos y no mencionar las sustancias tóxicas derivadas de los sistemas de producción industrial.

Por todo eso te recomiendo:

  • Evitar el consumo de leche y derivados lácteos si padeces alguna enfermedad.
  • Reducir el consumo de leche y derivados lácteos si no tienes ningún problema de salud.
  • Elegir siempre que puedas los productos lácteos de la mejor calidad.