El reloj maestro del corazón

Cuando el corazón funciona de manera coherente y equilibrada, es capaz de enviar ese mensaje al cerebro y sincronizar los dos hemisferios cerebrales; después, éstos pueden mandar el mensaje al resto de órganos. El corazón es el reloj maestro de nuestro organismo.

Me gustaría contarte una historia.

Christiaan Huygens (1629-1695), físico, matemático y astrónomo holandés, fue un científico reconocido en su tiempo y una de las figuras clave en el desarrollo de la física moderna.

Su capacidad para diseñar nuevas lentes en la construcción de telescopios le permitió realizar agudas observaciones astronómicas y descubrir, por ejemplo, el anillo de Saturno y uno de los satélites de ese planeta. Desarrolló la teoría ondulatoria de la luz, que permitía explicar los fenómenos de reflexión y refracción de la luz de una manera más acertada que la teoría corpuscular de Newton. Y avanzó el análisis matemático de la dinámica pendular y la fuerza centrífuga. Por cierto, a él debemos la creación del primer reloj de péndulo, en 1657.

Además, era un gran aficionado a los relojes; tenía una gran colección.

Y observó un fenómeno extraño: cuando daba cuerda a todos sus relojes, espontáneamente éstos se sincronizaban y adoptaban el mismo ritmo que uno de ellos, “el reloj maestro”. El reloj maestro arrastraba consigo a todos los demás.

Huygens no supo dar una explicación científica a ese hecho. Habría que esperar hasta 1950 para que surgiera el concepto de “arrastre” en el campo de la física, que explicaría este fenómeno.

El fenómeno de arrastre se refiere a la fuerza ejercida por un fluido sobre un cuerpo en movimiento. Literalmente, un cuerpo es arrastrado por otro.

Pues bien, se ha observado que algo similar ocurre en nuestro organismo entre los diversos relojes biológicos: el cerebro, el sistema límbico, el corazón, el aparato digestivo y la piel, órganos todos ellos muy ricos en terminaciones nerviosas.

¿Y sabes cuál actúa como reloj maestro? Probablemente estés pensando en el cerebro, ese órgano superior plagado de potenciales y misterios… Pues te sorprenderé: el reloj maestro de nuestro organismo es el corazón.

El corazón es un órgano excepcional que reúne todas las cualidades que históricamente se le han atribuido: capacidades físicas, intelectuales y emocionales. Constituye una especie de reloj maestro interior capaz de sincronizar nuestras funciones, integrarlas en un todo, armonizar nuestro funcionamiento emocional y mejorar nuestra capacidad de pensar.

¡Cuida tu corazón y estarás cuidando de toda tu vida!