La variabilidad de la frecuencia cardiaca

Si tuvieras que elegir una sola medición diaria para conocer tu estado de salud y forma física, ésa debería ser la variabilidad de la frecuencia cardíaca.

Así lo aconseja, entre otros, el triatleta ironman, Spartan racer, nutricionista y entrenador personal, Ben Greenfield, una de las personalidades del mundo de la salud y el fitness más influyentes en los años 2013 y 2014.

La variabilidad de la frecuencia cardíaca, es decir, las fluctuaciones latido a latido del ritmo del corazón, ha mostrado ser un indicador muy valioso de la salud y el estado de forma física. Y la buena noticia es que es muy fácil de medir: ¡está al alcance de todos!

Llegados a este punto, quizás te parezca interesante seguir leyendo pero tienes por delante una montaña de ropa por planchar o una comida que preparar o a tu perro con ojos implorantes para ir a dar un paseo… ¡No hay problema! Puedes escuchar el audio de este post mientras haces tus tareas 😉 Pincha aquí!

Venga, hazle feliz y sal a pasear! Puedes seguir aprendiendo mientras escuchas el audio 🙂

¿Qué necesitas para medir tu variabilidad de la frecuencia cardíaca?

  • pulsómetro en bandaUna banda pulsómetro con tecnología bluetooth. Puede que ya dispongas de una para tus entrenamientos habituales. ¡Perfecto! Si no es así, puedes echar un vistazo a esta opción de banda pulsómetro de Decathlon que funciona bastante bien.
  • Un smartphone.
  • Una aplicación de medición de la variabilidad de la frecuencia cardíaca para smartphone (a mí me gusta la app SweetBeat).

La primera vez que utilices la aplicación, harás una medición base que servirá de referencia para tus futuras mediciones. Después, cada mañana antes de levantarte, colocas la banda pulsómetro alrededor del pecho (recuerda que debes humedecer los sensores de contacto con la piel, pues si no no detectará la señal del corazón) y enciendes la aplicación. Te dará distintas opciones de medición: entrenamiento, recuperación, salud, estrés, etc. Elige la que te interese. Y después, relájate y respira.

En 3-5 minutos tendrás tu variabilidad de la frecuencia cardíaca. Y, en función del resultado, recibirás una recomendación.

¿Qué información puedes obtener de la medición de tu variabilidad de la frecuencia cardíaca?

Según los resultados obtenidos, la propia aplicación te dará unas recomendaciones:

  • Puedes entrenar.
  • No debes entrenar.
  • Puedes entrenar pero debes bajar el ritmo de entrenamiento.
  • Cómo determinadas sustancias o actividades te afectan: la comida, el sueño, el entrenamiento y el estrés.

La variabilidad de la frecuencia cardíaca y el sistema nervioso

En una situación de salud ideal, el corazón no late a una frecuencia fija sino que va variando en relación con la respiración y los estímulos del entorno, reflejando el buen equilibrio simpático-parasimpático del sistema nervioso autónomo que lo regula.

Distribución del SNA en el corazón

Distribución del SNA en el corazón

Un sistema nervioso autónomo sano es flexible, dinámico y se adapta con facilidad a los estímulos que recibe. Por eso, la frecuencia cardíaca no es una suma de latidos rígidos idénticos, sino el conjunto de ondas variables que coexisten en un patrón constructivo, en un todo coherente.

La variabilidad de la frecuencia cardíaca es reflejo de la sinergia de patrones de ondas que contribuyen a la salud total.

Cuando la variabilidad de la frecuencia cardíaca disminuye, refleja una alteración del sistema nervioso autónomo debido al sobre-entrenamiento, el estrés o sustancias perjudiciales para el organismo.

Para los deportistas es muy importante conocer su variabilidad de la frecuencia cardíaca pues, si la variabilidad de la frecuencia cardíaca desciende y siguen entrenando, lo más probable es que acaben lesionándose o enfermando.