¿No tomas azúcar? O ¿CREES que no tomas azúcar? El azúcar visible que consumimos añadiéndolo a los alimentos para endulzarlos es sólo una pequeña parte del total que consumimos, pues el azúcar es el aditivo alimentario más empleado.

Quizás ya conozcas los efectos perjudiciales del azúcar y hayas decidido reducir su consumo. ¡Enhorabuena!

Pero aunque intentes evitar el azúcar, presta atención. Pues el azúcar visible que consumimos añadiéndolo a los alimentos para endulzarlos es sólo una pequeña parte del total que consumimos. El azúcar es el aditivo alimentario más empleado por la industria agro-alimentaria.

Para que te hagas una idea: más del 50 % del azúcar consumido al año en Europa está incluido en los alimentos. No lo vemos… a no ser que leamos las etiquetas (y aún así puede que no entendamos nada).

El azúcar se encuentra en la mayoría de los alimentos procesados: refrescos, helados, pasteles, yogures, chocolates, cereales de desayuno, zumos de frutas, mermeladas, pan de molde, conservas, embutido, etc. A veces contienen azúcar en cantidades muy elevadas.

Te pongo algunos ejemplos:

Azucar oculto en los alimentos– Un vaso de Nesquik tiene el equivalente a 7,5 terrones de azúcar (para los que sois de Colacao, tranquilos, que ganáis: el 85 % del Colacao es azúcar).

– Un yogur azucarado tiene el equivalente a 6 terrones de azúcar.

– Un vaso de Coca-cola tiene el equivalente a 5 terrones de azúcar.

– La mitad de una galleta Oreo es azúcar.

– Algo que mucha gente desconoce: las conservas de verduras y los embutidos (jamón cocido, pechuga de pavo, mortadela, chopped, etc) contienen azúcar, uno de los conservantes más utilizados.

Por eso ¡es imprescindible leer las etiquetas!

Y ¿por qué es tan importante evitar el consumo de azúcar?

Principalmente, porque hay una relación directa entre el consumo de azúcar y el desarrollo de obesidad. Por cada lata de refresco que se consume al día el riesgo de padecer obesidad aumenta en un 60 %. Y eso, teniendo en cuenta las consecuencias que la obesidad tiene para la salud y la economía, es muy grave.

Las personas con sobrepeso y obesidad tienen más riesgo de padecer hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, hipertrigliceridemia, hipercolesterolemia, diabetes, estrías cutáneas, micosis de pliegues cutáneos, dificultad respiratoria, asma, apnea del sueño, problemas de huesos y articulaciones, problemas digestivos, infertilidad, cáncer y muerte prematura.

Hoy en día, un 20 % de la población europea tiene sobrepeso y obesidad; en España, llega al 30 % (es decir, ¡uno de cada tres individuos tiene sobrepeso u obesidad!).

Y el azúcar tiene mucho que ver con esta epidemia de obesidad: al comportarse como una droga, activando el centro de la recompensa, el azúcar impide al cerebro enviar la señal de saciedad y le programa para desear más cantidad de azúcar.

En un experimento llevado a cabo en el Centro Nacional de Investigación Científica de Burdeos en el año 2007 observaron esta capacidad adictiva del azúcar. Estaban investigando el comportamiento adictivo de 45 ratas de laboratorio:

– si pulsaban la palanca A las ratas recibían una cantidad determinada de agua azucarada.

– si pulsaban la palanca B recibían una perfusión endovenosa de cocaína.

Azucar oculto en los alimentos

Las ratas que consumían agua azucarada se hacían obesas

Para sorpresa de los investigadores, 43 de las 45 ratas (es decir, el 94 %) preferían pulsar la palanca A para obtener agua azucarada. Y lo hacían sin parar, a pesar de que ganaban peso progresivamente, sus movimientos se hacían más lentos y su funcionamiento cerebral empeoraba.

Como decía una maestra mía, “el azúcar es un polvo blanco que engancha más que la cocaína”. Pues ¡no exageraba! y ya se ha demostrado en el laboratorio.

Y ahora que sabes esto, ¿vas a dejar de consumir azúcar? ¿o vas a seguir creyendo que no tomas azúcar?