¿Sabemos lo que comemos?

¿Sabes cuánta carne hay en un paquete de carne picada? Un grupo de patólogos españoles ha llevado a cabo un estudio sobre la composición tisular y microbiológica de la carne picada. ¿Quieres saber qué encontraron? A spanish pathology group studied the tissue and microbiological composition of minced beef. Do you want to know what they discovered?

En los últimos años se ha incrementado el consumo de carne picada en España.

Con objeto de abaratar los gastos en la cesta de la compra, los españoles han optado por adquirir productos económicos en grandes superficies. Respecto a la carne, por comodidad y precio, eligen productos cárnicos procesados, confiando en la calidad y seguridad asignada en la etiqueta.

Un grupo de patólogos de Madrid (España) quiso saber qué se escondía detrás de cada envase de carne picada. Para ello eligieron al azar 7 envases de carne de vacuno picada y envasada de distintos comercios de la zona. Sometieron las muestras a estudio microbiológico e histológico, con el objetivo de conocer el estado de conservación, la presencia de contaminación bacteriológica y la composición titular de estos productos.

Descubrieron que:

  • La carne picada envasada presenta un índice de contaminación bacteriana muy superior al de la carne recién picada.
  • La carne picada envasada está peor conservada y contiene menor proporción de músculo esquelético y mayor proporción de grasa.
  • Existen tejidos animales que no deberían estar presentes en la carne, como glándulas salivales y ganglios linfáticos. Y un material de dudoso origen, posiblemente material de relleno vegetal.

Conclusión: siempre que puedas, consume alimentos naturales. En este caso, mejor la carne recién picada que productos cárnicos ya procesados y envasados (si quieres algo más económico, puedes elegir unas pechugas de pollo o pavo y pedir que las trituren). Así sabrás con seguridad qué es lo que comes.

In recent years, minced beef consumption has been increased in many countries.

In order to make ends meet, many people are buying minced beef on sale at the supermarkets. It is a a simple product, inexpensive and easy to cook. But do we know what it really contains?

A research team of pathologists from Madrid (Spain) has conducted a study about this. The goal of the study was to discover the tissular and microbiological composition of minced beef meat. Seven minced beef meat packets were bought randomly in supermarkets from the area of Madrid. Their contents were processed to tissular and microbiological study.

These were the results of the study:

– These meat products presented higher amounts of bacteria colonisation.

– These meat products were of poor quality: there were lower amounts of muscular tissue and higher amounts of fat tissue.

– These meat products included animal tissues you are not supposed to find in meat products (like lymph nodes and salival glands) as well as an unidentified odd material.

Conclusion: whenever possible, consume fresh foods. You can buy inexpensive meat, as chicken or turkey, and have it chopped. It is a better option than minced meat packets and you will know what you eat.