Los toltecas de Méjico nos dejaron un bonito legado. Escribieron esto:

“Ver con los ojos del amor:

Si observas tu cuerpo descubrirás billones de seres vivos que dependen de ti. Cada célula es un ser vivo que depende de ti y eres responsable de todos, ya que para ellos, tus células, tú eres Dios. Les proporcionas lo que necesitan; puedes amarlos o bien ser mezquino con ellos.

Las células de tu cuerpo te son totalmente leales; trabajan para mantener tu armonía. Hasta se puede decir que rezan por ti. Tú eres su dios. Ésa es la verdad absoluta.

Y ahora que sabes esto, ¿qué vas a hacer?”