El descanso en el deporte

Un aspecto fundamental del entrenamiento deportivo es, aunque parezca una contradicción, el descanso. Es fácil caer en el error de pensar que debemos entrenar sin parar y que “un día de descanso es un día perdido”. Although it sounds counter-intuitive, resting is of the utmost importante after a workout. The idea that “a rest day is a lost day”, commonly accepted as gospel among athletes, it has been proven wrong.

Un entrenamiento efectivo es resultado de un adecuado equilibrio entre estrés y reposo: la actividad física nos permite mejorar el estado de forma pero, si nos pasamos (por demasiado largo o demasiado intenso), podemos caer en la fatiga y el sobre-entrenamiento. Descansar de manera correcta afina el estado de forma.

Como resultado de la práctica deportiva, nuestro organismo, literalmente, se cansa. Debido a la acidosis, el agotamiento de las reservas de glucógeno, el desgaste de las conexiones neuromusculares y el aumento de triptófano en el cerebro, sentimos falta de energía, somnolencia y dificultad para alcanzar nuestras marcas habituales.

Cuando hemos entrenado muchos días sin descanso o de una manera muy intensa, podemos caer en el sobre-entrenamiento. Notaremos disminución del rendimiento, la fuerza y la resistencia, cambios en las pulsaciones cardíacas y la frecuencia respiratoria, insomnio, falta de apetito, molestias generalizadas y cansancio crónico (ese que no se termina de ir aunque duermas).

Pero no hacemos caso, seguimos entrenando y entonces aparecen apatía, irritabilidad, baja autoestima, depresión, mayor susceptibilidad a enfermar, cicatrización lenta de heridas o nódulos linfáticos inflamados.

Como verás, no es ninguna tontería.

Pero la solución es sencilla: una dieta adecuada, que incluya suficientes calorías, carbohidratos y grasas, y una buena hidratación. E incrementando por unos días el imprescindible descanso.

An effective training is the result of a correct balance between stress and rest: working out gets us in shape, but an excessive training (too long or too intense) can end up in fatigue and over-training. Resting improves our physical condition.

Our body gets tired as a result of training: acidosis, consumption of glycogen reserves, neuromuscular fatigue, and excess of brain tryptophan make us feel tired, drowsy, and unable us to reach our best results.

If we over-train, we will suffer from a decrease in strength and resistance, irregular pulse, higher respiratory rate, insomnia, anorexia, general discomfort, and exhaustion. Usually we don´t realise when we are over-training, and we tend to continue with the same level of intensity over the long run. When this happens, we feel grumpy, with low self-esteem and depressed, our wounds don´t heal correctly and lymph nodes might appear. Quite serious… Isn´t it? 

The solution is easy: good diet full of calories, carbs and fats, good hydration and, of course, good rest!